Accesibilidad digital para todas las personas

En 2020 y conforme la pandemia se propagó, un número creciente de personas migraron sus vidas al entorno digital. Se estima que el número de usuarios activos en internet aumentó a 530 millones en todo el mundo.[1] Ahora bien, si consideramos que solo en México el 16.5% de la población son personas con discapacidad, lo cual corresponde a más de 20 millones de personas,[2] el deber es claro: las experiencias en línea accesibles e incluyentes son esenciales en la vida moderna.

Esta responsabilidad podría ser abrumadora para pequeñas empresas, y para los administradores web con recursos limitados u operaciones pequeñas, una página web accesible parecería fuera de su alcance.

Pero en realidad, las funciones básicas de la accesibilidad están dentro de las posibilidades de la mayoría de las organizaciones. El campo de la accesibilidad es complejo y está en constante evolución, pero un buen comienzo es tener al usuario al centro: un sitio web accesible es un sitio web amigable con los usuarios.

Una pequeña inversión de tiempo y dedicación puede habilitar mejores experiencias digitales para todos.

AT&T ofrece a continuación tres sencillos pasos para conseguir sitios web más accesibles:

1. Conoce los estándares

Revisa las recomendaciones incluidas en las Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web (WCAG, por sus siglas en inglés). Incluso si no puedes implementarlas todas de momento, puedes comenzar aplicando algunas de ellas. Por ejemplo, las pautas indican que los sitios web deben poder ser navegados usando tanto el ratón como el teclado, ya que los lectores de pantalla para usuarios con discapacidad visual no son compatibles con el primero.

Puedes probar qué tan accesible es tu página usando el tabulador de tu teclado para intentar acceder a uno de los elementos del sitio, ¿qué tan sencillo te resulta la navegación de esta forma?, ¿qué puede mejorar?

2. Hazlo fácil de leer

Los textos deben ser sencillos, concisos y legibles. Asegúrate que existe un contraste alto entre el color del texto y el color del fondo. El tamaño mínimo de fuente recomendado es 16 puntos e, idealmente, los usuarios deberían poder aumentar el zoom de la página hasta un 200%. Por otro lado, se recomienda que el nivel de lectura sea para un público en general, lo cual puede revisarse fácilmente en los procesadores de texto más importantes o bien en herramientas gratuitas en internet.

3. Organiza el contenido

Un contenido organizado incluye enlaces cuyo texto identifica claramente el destino para el usuario. Para algunas personas, algo como “haz clic aquí” o “link” no dicen mucho. Asimismo, para los usuarios de lectores de pantalla, esta situación es aún más difícil, pues el lector les presenta el enlace separado del título o texto del mismo.

Un enlace accesible describe con exactitud a dónde conducirá al usuario. Se recomienda evitar frases hechas como “Más información” o poner solo la URL sin contexto. Un ejemplo de un buen enlace sería: Conoce 3 maneras para lograr accesibilidad digital.

Un buen diseño web implica un compromiso con mejorar la experiencia del usuario para todas las personas. Es un camino, no un destino, que ofrece la promesa de la inclusión. Cuando hacemos las experiencias digitales más simples e intuitivas, el beneficio es para todos.

[1] Uso de Internet, Estudio de Statista. | [2] Dis-capacidad con Datos del INEGI 2020

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí