Con la llegada de las Fiestas Patrias, nos preparamos para sumergirnos en un período donde la alegría y el fervor por nuestro país se apoderan de nuestras calles y corazones; estos momentos, llenos de color, música y tradición, son una oportunidad invaluable para honrar y celebrar nuestras raíces culturales. No obstante, es crucial reconocer que estas festividades suelen venir acompañadas de un considerable impacto ambiental, impulsado por el desmedido consumo de recursos naturales y la generación excesiva de residuos.
En este artículo queremos compartirte cómo es posible mantener viva la tradición durante las Fiestas Patrias de una manera armónica con nuestro entorno natural. El objetivo es preservar y proteger el planeta que tanto amamos mientras celebramos con orgullo nuestro México. Acompáñanos en esta reflexión sobre cómo convertir nuestras festividades en un tributo no solo a nuestra nación, sino también a la madre Tierra que nos sustenta.
1. Decoraciones sostenibles
La decoración es parte de la celebración, banderas, banderines, manteles y otros elementos llenan de color los espacios durante septiembre; el problema aparece cuando buena parte de estos artículos se utilizan durante unas horas y después terminan en la basura.
Una alternativa es elegir materiales que podamos conservar y utilizar en futuras celebraciones, por ejemplo, los banderines de tela, manteles reutilizables y otros textiles en colores patrios pueden acompañarnos durante varios años. También podemos hacer nuestros propios adornos con papel, cartón o materiales que tengamos en casa y darles un nuevo uso después de la fiesta.
Al momento de comprar, podemos evitar los artículos de plástico de un solo uso y buscar opciones de materiales duraderos. También vale la pena elegir decoraciones que puedan desmontarse y guardarse fácilmente, en lugar de aquellas que están pensadas para desecharse después de la celebración.
Antes de comprar algo nuevo, podemos revisar qué tenemos guardado de años anteriores, quizá podamos reutilizar los mismos banderines, combinar decoraciones de distintos años o hacer algunos cambios para darles una apariencia diferente.
Otra opción es intercambiar o prestar decoración con familiares, amistades o personas de nuestra comunidad, así podemos renovar la ambientación sin que cada celebración implique comprar un nuevo conjunto de artículos.
De esta manera, reducimos la cantidad de residuos que genera la celebración y hacemos que nuestras decoraciones tengan una vida mucho más larga.

2. Consumo responsable de alimentos
La comida es una de las grandes protagonistas de las Fiestas Patrias, el pozole, chiles en nogada, tostadas, tamales y muchos otros platillos suelen reunir a familiares y amistades alrededor de la mesa y precisamente por eso, estas celebraciones también pueden generar una cantidad importante de desperdicio de alimentos y residuos de empaques.
Una alternativa de reducirlo es calcular las cantidades antes de hacer las compras, consideremos cuántas personas asistirán y qué otros platillos habrá en la mesa para evitar preparar o comprar más comida de la que realmente vamos a consumir y si sobra, podemos conservarla adecuadamente para consumirla después o repartirla entre las personas invitadas.
También podemos dar preferencia a ingredientes locales y de temporada, comprar frutas, verduras y otros productos de nuestra región reduce los traslados y, al mismo tiempo, permite apoyar a productores y comercios locales.
Al hacer las compras, podemos llevar nuestras propias bolsas y elegir productos a granel cuando sea posible y para los alimentos que requieren empaque, conviene buscar presentaciones con menos materiales o envases que puedan reutilizarse o reciclarse.
Incluso la forma de servir la comida puede ayudarnos a reducir desperdicios, podemos utilizar platos y vasos reutilizables para evitar el desperdicio que generan los plásticos: también podemos optar por servir porciones moderadas, dejando que cada persona se sirva nuevamente si lo desea y así reducimos el desperdicio de comida.
Pequeños cambios en la manera de comprar, preparar y servir los alimentos pueden hacer que nuestra celebración genere menos desperdicio y residuos, mientras disfrutamos de los sabores que forman parte de estas fechas.

3. Evitemos el uso de fuegos artificiales
Los fuegos artificiales suelen formar parte de las celebraciones de septiembre y, para muchas comunidades, están ligados a las fiestas patronales y a las celebraciones patrias. Sin embargo, su uso tiene efectos que van más allá de unos minutos de espectáculo ya que generan humo, partículas y residuos que pueden afectar la calidad del aire y terminar en calles, áreas verdes y cuerpos de agua.
Para darle un ambiente festivo a nuestra celebración podemos recurrir a otras formas de iluminación, los farolitos de papel, las lámparas decorativas y las guirnaldas de luces LED pueden crear espacios atractivos sin recurrir a la pirotecnia. Además, muchos de estos elementos pueden guardarse y utilizarse nuevamente en otras reuniones.
Si participamos en una celebración comunitaria donde se utiliza pirotecnia, también podemos informarnos sobre las alternativas que existen en nuestra localidad y promover opciones que reduzcan el impacto ambiental y el ruido.
La celebración puede seguir teniendo luces, color y ese ambiente especial que buscamos durante estas fechas, la diferencia está en elegir elementos que podamos volver a utilizar y que generen menos residuos después de la fiesta.

4. Celebremos con menos residuos
Una celebración puede generar muchos residuos en pocas horas, vasos, platos, cubiertos, servilletas, botellas, latas, empaques y otros artículos que utilizamos durante la reunión. Podemos reducir buena parte de ellos desde la manera en que organizamos la celebración.
Cuando sea posible, utilicemos platos, vasos y cubiertos reutilizables, si necesitamos recurrir a productos desechables, podemos buscar opciones reciclables y evitar los artículos de plástico que están diseñados para utilizarse durante unos minutos y desecharse.
También podemos elegir productos con menos empaque, llevar nuestras propias bolsas al hacer las compras y evitar comprar cantidades mayores a las que realmente necesitamos. En el caso de las bebidas, por ejemplo, podemos preferir presentaciones grandes cuando sean adecuadas para el número de personas que asistirán, en lugar de comprar muchas botellas individuales.
Pero reducir los residuos también implica hacernos responsables de lo que dejamos cuando acudimos a una celebración fuera de casa, si vamos a un concierto, una plaza, un parque, una fiesta comunitaria o cualquier otro espacio público, llevemos con nosotros nuestros envases, botellas, envolturas y demás residuos hasta encontrar un contenedor adecuado. Dejar una botella, un vaso o una envoltura en el lugar donde estuvimos también forma parte del impacto de nuestra celebración.
Antes, durante y después de las Fiestas Patrias podemos tomar decisiones que reduzcan la cantidad de residuos que generamos, recuerda que la celebración termina, pero el lugar donde la disfrutamos permanece; hagamos nuestra parte para dejarlo en buenas condiciones.

5. Separa y gestiona correctamente los residuos
Después de una celebración, es común reunir en una misma bolsa restos de comida, botellas, latas, vasos, servilletas y empaques; separarlos desde el momento en que se generan facilita su manejo y permite aprovechar algunos materiales.
Podemos colocar recipientes diferentes durante la reunión para separar los residuos orgánicos de los reciclables. Los restos de comida, por ejemplo, pueden destinarse a composta cuando tengamos esa posibilidad, mientras que materiales como cartón, papel, vidrio, latas y algunos plásticos pueden recuperarse para reciclaje, dependiendo de lo que se reciba en nuestra localidad.
Antes de colocar un envase en el recipiente de reciclaje, revisemos las condiciones en las que debe entregarse, algunos materiales necesitan estar vacíos y limpios para poder aprovecharse, mientras que otros no son aceptados por los centros de acopio. Si tenemos dudas, podemos consultar los programas de reciclaje o puntos de acopio disponibles en nuestra comunidad.
También es importante mantener separados aquellos residuos que requieren un manejo especial como pilas, aparatos electrónicos, focos y otros materiales que no deben mezclarse con los residuos domésticos; podemos buscar los puntos de recolección específicos que existan en nuestra localidad.
Si acudimos a una celebración en un espacio público y encontramos recipientes para separar residuos, utilicémoslos correctamente y cuando no existan, podemos conservar nuestros residuos hasta encontrar un lugar adecuado para depositarlos.
Separar nuestros residuos es una tarea sencilla, pero requiere atención, pero cuando cada material llega al lugar adecuado, aumentan las posibilidades de que pueda aprovecharse, reciclarse o recibir el tratamiento que necesita.

6. Artesanías y productos locales
Las Fiestas Patrias también son una oportunidad para acercarnos a los productos que se elaboran en nuestra propia comunidad, drante septiembre podemos encontrar artesanías, textiles, alimentos, bebidas, utensilios y otros productos hechos por personas artesanas, productoras y pequeños negocios locales.
Antes de comprar un artículo para la celebración, podemos preguntarnos qué uso tendrá después de septiembre y asi poder elegir una pieza de cerámica que podamos seguir utilizando en casa, un textil que podamos incorporar a nuestra decoración o utensilios que formen parte de nuestras reuniones durante varios años, estas opciones pueden ser una mejor alternativa que adquirir productos pensados para una sola ocasión.
Comprar directamente a personas artesanas y productores locales también permite que una parte del dinero permanezca en la comunidad y contribuya a mantener vivos conocimientos y técnicas que forman parte de nuestro patrimonio cultural.
Podemos buscar mercados, bazares, cooperativas, tiendas locales o proyectos de nuestra comunidad que ofrezcan este tipo de productos. También podemos preguntar por el origen de lo que compramos y elegir artículos elaborados localmente cuando tengamos esa posibilidad.
Celebrar nuestras tradiciones también puede ser una oportunidad para conocer, valorar y apoyar el trabajo que se realiza en nuestras propias comunidades.

7. Cuida el consumo de energía durante la celebración
Durante las Fiestas Patrias también utilizamos energía para iluminar nuestros espacios, mantener bebidas y alimentos en refrigeración, escuchar música o utilizar distintos aparatos durante las reuniones, pero con algunos ajustes podemos evitar consumos innecesarios.
Si la celebración es durante el día, aprovechemos la luz natural y reservemos la iluminación eléctrica para cuando realmente sea necesaria. Para la noche, las luces LED pueden ser una alternativa de menor consumo y, si utilizamos series de luces o lámparas decorativas, podemos apagarlas cuando termine la reunión o cuando ya no haya personas en ese espacio.
También podemos prestar atención al uso de otros aparatos, por ejemplo, si tenemos televisores, bocinas, ventiladores u otros equipos encendidos, revisemos cuáles estamos utilizando realmente. Lo mismo ocurre con cargadores y aparatos que permanecen conectados aunque ya no los estemos utilizando.
En las reuniones en casa, pequeñas decisiones como mantener cerrada la puerta del refrigerador, evitar abrirlo constantemente o colocar las bebidas con anticipación pueden ayudar a utilizar la energía de manera más eficiente.
La idea es disfrutar de la celebración aprovechando los recursos que tenemos disponibles y evitando mantener encendidos aparatos o luces que ya no necesitamos.

8. Limpiemos nuestro entorno
Las Fiestas Patrias también se viven en plazas, parques, calles, playas y otros espacios que compartimos con nuestra comunidad, por eso, después de una celebración, es importante recoger los residuos que generamos y evitar que botellas, envolturas, vasos o restos de comida permanezcan en el lugar.
Si organizamos una reunión en casa, podemos incorporar la limpieza como parte del cierre de la celebración y separar los residuos que se hayan generado. Cuando asistamos a un evento en un espacio público, llevemos con nosotros nuestras pertenencias y residuos hasta encontrar un contenedor adecuado.
También podemos aprovechar estas fechas para hacer algo por los espacios que forman parte de nuestra comunidad, quizá una jornada de limpieza con familiares, amistades o vecinas y vecinos puede ser una buena manera de contribuir al cuidado de un parque, una plaza, una playa o cualquier otro sitio que utilicemos y disfrutemos.
Al realizar estas actividades, respetemos las características del lugar y depositemos cada residuo donde corresponde. Si encontramos materiales que requieren un manejo especial, podemos llevarlos posteriormente a un punto de recolección adecuado.
Cuidar nuestro entorno también forma parte de celebrar, después de disfrutar nuestras fiestas, hagamos que los espacios que compartimos queden en buenas condiciones para que otras personas puedan seguir disfrutándolos.

¡Felices Fiestas Patrias!
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